La robótica entra en la Educación

Estamos asistiendo a un cambio educativo importantísimo en los últimos años. Nosotros mismos venimos trabajando ya desde hace tiempo en el desarrollo de capacidades y aptitudes especiales para con la tecnología y la robótica en las aulas, no en las facultades de ingeniería, sino desde Primaria. En el post anterior reflexionamos sobre este tema y sobre el trasfondo de la robótica educativa como actividad extraescolar -os recordamos que en Granada y Almería la preinscripción es gratuita en este enlace– y en pocos días hemos visto titulares sobre la formación de currículos que realmente se corresponden con los propios del siglo XXI. Por ejemplo, la Comunidad Autónoma de Madrid acaba de anunciar la implantación de la Robótica Educativa como asignatura obligatoria en Educación Secundaria, y anticipan lo que ya se va a ir extendiendo por el resto de la Península.

 

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¡No es un juguete! Es algo que ya hemos explicado en alguna ocasión. Este aprendizaje tecnológico, además de los conocimientos y las destrezas relacionadas con el hardware y el software -más allá de la informática, que ya es inherente a su condición de nativos digitales-, bien diseñada como actividad extraescolar ayuda a consolidar capacidades como:

Las relaciones sociales, la colectividad y el trabajo en equipo. El diseño de estos robots educativos supone la implicación de los alumnos en grupo, dividiéndose las tareas con una meta y alcanzándola desde una satisfacción colectiva, no individual.

La aplicación de la lógica y de la creatividad. La robótica educativa no es una de las artes plásticas. Los elementos y piezas, el funcionamiento del software de programación o la aplicación de energía precisa de un aprendizaje aplicable a otros campos que es rige por leyes físicas básicas e inalterables, así que hay que acertar. Sin embargo, al consistir en un proyecto a construir, se da rienda suelta a la imaginación para tener ideas propias y tratar de hacerlas realidad. Por tanto, ambos hemisferios del cerebro entran en el juego.

actividades extraescolares, dos hemisferios del cerebro

La resolución de problemas. En la línea del anterior punto, esta es la clave de esta actividad extraescolar. A los que los alumnos se enfrentan es a un problema real, no escrito sobre el papel: Conseguir que una caja llena de piezas y conexiones realice una tarea concreta. Y para resolver ese problema tendrán que experimentar por sí mismos, errar y solucionar, aportando un gran valor añadido a la consecución de los objetivos.

El aprendizaje proactivo. El alumno empieza siguiendo instrucciones hasta que ya ha adquirido las suficientes nociones como para idear su propio proyecto y entrar en una dinámica de toma de decisiones realmente enriquecedora. Y cuando entra en esa dinámica, el aprendizaje es autónomo, y por lo tanto mucho más sólido.

¡Os esperamos en las actividades extraescolares de Proinnova Educativa!

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